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Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

sábado, 22 de enero de 2011

Quemados, justicia y gobierno.

Es obvio e imprescindible que a todo aquel que atente contra los Derechos Humanos le debe caer todo el peso de la ley. Estimado Sr. Presidente, eso el pueblo lo sabe muy bien. Lo que nos preocupa es que esa ley se aplique de manera efectiva y certera, no solamente a policías que frente a sus ojos observan como menores privados de su libertad se incineran dentro de sus propias rejas, no solamente a quien emita palabras o cometa actos denigrantes o discriminatorios contra alguna raza específica, no solamente contra aquellos servidores públicos que se amparen bajo actos de corrupción.

"Las leyes las ha creado el mismo hombre para mantener el orden social en sus pueblos, en su comunidad" me decían los profesores en mis primeros años de la licenciatura. Sin embargo, hoy vemos que los mismos hombres destruyen su propia sociedad sin importarle ley alguna. ¿De qué vale que Panamá acate las normas de Derecho Internacional cuando esas normas constantemente son violadas? (libertad de expresión, libertad de prensa, derecho a la integridad, a la privacidad) ¿De qué vale darle contra al paternalismo, si esa misma forma de gobernar ha sido la característica implacable en la actualidad? ¿Seguirás regalanado el dinero sin fiscalizar lo que hacen con el mismo después de entregado? Ya son cinco los que han fallecido por la masacre en el Centro de Cumplimiento de Menores.. ¿y solo dos policías detenidos? ¿Qué pasó con el jefe directo de ellos, y con el director, y con el ministro o ministra? ¿Por qué no los investigan a todos? ¿O es que la justicia es solo para unos y para otros no?... Parece que hasta por eso vamos a tener que pagar impuestos, para que al pueblo le apliquen una justicia verdadera y apegada a la ley existente.

Con un alcalde que se dedica a pelear contra la empresa privada, con diputados que se la pasan dando declaraciones incoherentes en los medios de comunicación, con ministros que tienen que ser regañados para que sepan quién es el que manda, y con un palacio controlado directamente por el Ejecutivo, y próximamente con una nueva sala... ¿qué más nos espera en los próximos años de gobierno?... A la improvisación no le cabe más apellido que el de muchas de nuestras autoridades; el famoso espionaje internacional de los "leaks" deben estar demasiado contentos con tanta información 'secreta' que se genera desde esta esquina del mundo.

Ahora... que me manden a las autoridades a decirme que deje de escribir porque estoy hablando mal del gobierno y del Sr. Presidente.

Saludos lectores.

(Foto: kwcontinente.com)

miércoles, 12 de enero de 2011

Las primas de la Sra. Justicia

Cuentan que una vez la Sra. Justicia se fue de vacaciones, y que dejó a sus primas "Honestidad", "Transparencia" y "Verdad" encargadas de administrar su Palacio. Pasaron dos semanas de la ausencia de Justicia, quien llevaba años sin descansar y trasnocharse procurando que su palacio estuviera bien administrado, pulcro, limpio e impecable para atender a sus invitados que llegaban por cientos diariamente. A la tercera semana, Honestidad invita a Transparencia al bar, era viernes y estaban muy cansadas de una ajetreada semana de labores en el Palacio de Justicia. Era nuevo ese lugar al que iban a ir para relajarse bajo los efectos de unos 'tragos', y no contaban con que altos dignatarios y administradores de otros Palacios también estarían allí, así que la noche les resultó muy divertida, al ver que estaban en familia y podían enterarse de las actuaciones de sus homogéneos, les pagaban las 'rondas', y de vez en cuando alguna se perdía tras una oscura puerta que dividía las dos plantas del bar

Mientras Honestidad y Transparencia dormían todo el sábado, Verdad llamó a Justicia y le comentó lo que las dos primeras habías hecho en la noche del viernes; lo que no sabían es que ya Justicia estaba enterada de las andanzas de dos de sus primas, y que ese mismo día regresaría a su Palacio a implantar el orden que se merecía. A su llegada al Palacio se reunió con Honestidad y Transparencia, las reprendió, y les dijo que mientras vivieran y trabajaran en su Palacio, tenían que actuar de manera prístina, impecable y de manera respetuosa, dando el ejemplo de buenos valores que eran para la sociedad y para los visitantes que llegaban a buscar a Justicia todos los días.

Justicia se retiró, y llamó al Presidente de su país para comentarle lo sucedido. Asombrado el presidente, y acompañado por la "Duda" por lo que hicieron Honestidad y Transparencia, le informó a Justicia que procediera con el castigo que más le parecía apropiado, a lo que ella le contestó diciendo: "Sr. Presidente, no puedo aplicarles castigo alguno por el momento a dos de mis primas, si usted nos nombró aquí... por favor, dígame usted qué tengo que hacer con Honestidad y Transparencia, si Verdad es la única que trabaja cómo debe ser..."

Acongojado y aflijido el presidente por la respuesta de Justicia, no tuvo otra opción que decirle a Justicia que si tenía a Verdad entonces le consultara a ella qué hacer, y que se olvidara por completo de que había sido él quién les había encargado administrar ese majestuoso y codiciado Palacio. Por primera vez Justicia sentía que tenía poder absoluto en su Palacio, y que no habría próxima vez en que Honestidad y Transparencia hicieran cosas como las que hicieron mientras ella estaba de vacaciones. Verdad se convirtió en su mano derecha, mientras que a Honestidad y Transparencia las envió como portera y conserje de su Palacio, todo el que entraba en él se sometía a la revisión de estas dos, su tarea además de esa era vigilar todos los días del año que en su salones sus súbditos trabajaran bajo las órdenes de la Justicia.
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Nota: Cualquier parecido a la realidad es pura coincidencia.
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Saludos.

martes, 11 de enero de 2011

Agua... ¿Y la culpa de quién es?

Qué tristeza me da saber que vivimos en una sociedad que aún no entiende lo que significa cuidar del planeta en el que vivimos, simplemente porque no tenemos otro lugar dónde vivir (por el momento). Qué tristeza me da saber que allá afuera existe tanta ignorancia ante el clamado de una tierra que todos los días llora por el maltrato desmedido que la humanidad irónicamente le entrega a sus entrañas. Qué tristeza me da saber que ni siquiera el Estado prevalece en la creación de políticas para la conservación y preservación de nuestros ecosistemas, que las leyes no se aplican como debería ser y que tampoco se castiga a los culpables de tanta contaminación. Qué tristeza me da saber que todo esto nos lo habían anunciado hace muchos años atrás, y que por más de 20 años de una democracia casi inexistente, los gobiernos no han sabido ser capaces de guiar a su pueblo hacia un futuro más armónico y respetuoso con nuestra madre Tierra. Qué triste me siento al ver que los esfuerzos de tantas organizaciones, asociaciones y fundaciones ambientalistas pareciera que han sido en vano, cuando sus reclamaciones (y nuestras también) no son escuchadas, y solo nos responden con máquinas, concreto y acero...

"Cada hombre tiene la tierra que se merece" Y si cada hombre no cuida de su propia tierra, el azote de fenómenos inexplicables se convertirán en la paga que habrá de recibir por cada palmo de su descontrolada contaminación. Cada pueblo tiene la ciudad que se merece, cada espacio logrado se convierte en miles de metros cuadrados de millones de dólares que no se revierten en procurar que nuestros días sean más azules y llenos de sol. Ahora se preguntan de quién es la culpa. Ahora la misma sociedad quiere buscar culpables de algo que ella misma ha sido responsable. No es un hombre, no es un gobierno, no es una ley, no es un contratista o dos. Ahora gritan por tener el vital líquido como todos los días hasta hace más de un mes, pero nunca pensaron que se agota, que se acaba, que todo puede llegar a desaparecer. Si no cuidas tu cuerpo te enfermas, si no cuidas de tu salud tienes que tomar medicinas para recuperarte, es lo mismo que sucede con nuestros recursos naturales.

De nosotros dependen que las respuestas a tantas preguntas puedan llegar a ser positivas y beneficiosas para todos y para un futuro mejor. Si seguimos buscando culpables sin tener la valentía suficiente de admitir nuestra responsabilidad, las respuestas no nos las dará el gobierno ni ninguna autoridad, serán respuestas que nunca antes hemos visto en la historia, y no precisamente serán las más hermosas. Aquí cierran calles, protestan y hasta piden destituciones sin saber lo que realmente está sucediendo. ¿Cuándo será que los panameños entenderán? ¿No se dan cuenta que mientras aquí aún hay agua, existen países completos que se hunden en sequías perpetuas? ¿Qué piensas hacer tu para evitar más catástrofes? ¿Seguirán culpando a una persona del cambio climático y sus consecuencias? Está en todos nosotros procurar reflexionar sobre todo lo que estamos viviendo en los últimos días. La Madre Tierra nos está hablando, y parece que no la queremos escuchar...