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Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Tiempo de reflexión

Se acercan fechas de mucha reflexión, aunque soy de los que opinan que no hay que esperar esas fechas para reflexionar y meditar. Son tiempos para compartir con la familia, para estar a lado de esa persona a quien quieres. Son tiempos para olvidar el rencor y no sentir odio (el odio no debería existir). 

Son tiempos para replantear nuestros caminos hacia nuestras metas, para definir hacia dónde queremos ir y qué queremos alcanzar. La vida es solo una y hay que vivirla intensamente con todo lo que ella nos regala, ya sean cosas malas, buenas, bonitas o feas. 

Son tiempos para seguir adelante y mirar hacia atrás solamente para guardar los buenos recuerdos y las lecciones aprendidas.  Son tiempos para agradecer por todo, absolutamente todo, porque aunque no querramos todo tiene un valor, tiene una importancia en nuestras vidas. Perdona a los que alguna vez te han hecho mal, o los que ciegamente con sus actitudes se han dejado llevar por cosas que no tienen sentido. Perdona.

Agradece siempre, agradece. Reflexionemos y vivamos intensamente, sin miedos, sin ataduras. Derribando esos muros que nosotros mismos creamos y levantándonos siempre después de alguna caída.  Nadie dijo que vivir sería fácil. Nadie dijo que las cosas nos caerían del cielo, o que nos las regalarían sin más objeciones o condiciones. 

Por eso hay que reflexionar y vivir, vivir.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Consideraciones sobre el transporte público panameño

El asunto del transporte en la Ciudad de Panamá debe tratarse como políticas de Estado cuyos objetivos sean primordialmente lograr y establecer medios de transporte cónsonos con la realidad social actual. Lastimosamente, esto se ha convertido en un gato al cual nadie ha sabido ponerle un cascabel que lo calme, se ha convertido en un mal en vez de un camino seguro hacia los hogares o trabajos de cada uno de los panameños que lo utilizan.

Es que al metrobus, o a la empresa que lo dirige, deben hacerle un excorsimo de reorganización, dirigido principalmente a lograr el mayor beneficio a los usuarios, que aprendan que transportan seres humanos y no vacas o toros, pero que el usuario también entienda y sepa cuidar, proteger y hasta defender lo que hacen "los gobiernos" por la población, porque reclamar un derecho no es solo solicitar su efectividad, sino también procurar la existencia del mismo. Tenemos derecho a un mejor transporte público, que no se quede en lo "seguro, cómodo y confiable", sino que sea "humanamente seguro, eficiente y solidario".

Es tarea importante del Estado, y no de los gobiernos, alejar de la politiquería y promesas absurdas el tema del transporte público, se debe establecer metas a corto plazo, para que su población mejore su calidad de vida con un transporte público digno, que responda a la demanda, y que tenga una visión de futuro acorde al desarrollo de la ciudad.

Es lo que he observado, lo que opino que se debe hacer y lo que espero que algún día se haga realidad.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Salud Sexual y Reproductiva, 6 años después.

Retomo la publicación de artículos en este blog, que he tenido algo abandonado por un tiempo, y por lo cual pido disculpas a los lectores.

En los últimos días ha vuelto la discusión que hace 6 años propició muchas opiniones en nuestro país, y que en su momento fue la causante que diversos grupos se enfrentaran con sus opiniones al respecto, me refiero al Proyecto de Ley 442 sobre Salud Sexual y Reproductivad.  Admito que no he hecho un análisis sobre el Anteproyecto de Ley 085 "Por el cual se adoptan Políticas Públicas de Educación Integral, Atención y promoción de la Salud" que presentó el 28 de Agosto de este año el diputado Dr. Crispiano Adames ante la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea de Diputados; sin embargo, me gustaría dejarles un análisis del Proyecto de Ley 442 "Por el cual se adoptan medidas para establecer y proteger los derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva, promover la educación, información y atención de la salud sexual y reproductiva" que presenté en mi Tesis de licenciatura en el año 2010, para que observemos que la situación de ese entonces podría ser muy parecida a la actual, o la actual más grave que a la del año 2008, y sabiendo que habrán algunos comentarios que querrán lanzarme a la hoguera, condenarme al fuego, o a algún otro castigo inventado.


Ciertamente nos hace falta como sociedad y como país entero tomar conciencia de la importancia que debemos mostrar en ciertos temas, podemos hacerlo inclusive, auto educándonos acerca de situaciones que escuchamos o vemos a diario, pero que por una u otra razón no le ponemos la debida atención.  Uno de esos temas que traigo a colación,  es por ejemplo, todo lo referente a la educación sexual de niños, niñas y jóvenes;  tema que aún en pleno siglo XXI es sensitivo, a pesar de la divulgación que se le ha dado al mismo.

La importancia de abrir los canales de comunicación con nuestros niños, niñas o jóvenes adolescentes,  puede ser la base de toda buena relación. Es importante que la información que se les pueda proporcionar sea fundamentada.  Y digo fundamentada, ya que, como están las cosas hoy día, los padres no deberían sentarse a conversar con sus hijos e hijas sin tener conocimiento  de lo que le van a explicar o informar, ya que pueden correr el riesgo de no estar en la capacidad de respuesta a sus inquietudes y quedar como personas ignorantes y esa, les aseguro,  no es la idea.

De nada vale mantener a nuestros jóvenes al margen en temas de sexualidad, y por otro lado,  dejar el tema en manos de terceras personas, porque definitivamente, lo que hoy Usted como responsable de su formación no les conversa o no les informa, créame que habrá fuera de casa muchas “opciones de aprendizaje” y no de las más confiables,  de todo tipo de información que necesitan o desean saber y  en metodologías diferentes (medios de comunicación, internet, revistas, grupo de amistades, entre otras). 

La mejor información que se le debe ofrecer los niños, niñas y adolescentes es la que podamos brindarle en un lenguaje claro y amplio; para ello y como mencionaba en líneas anteriores, lo mejor es armarnos de información actualizada, ejemplo, información sobre infecciones de transmisión sexual, el VIH, uso de preservativos, embarazos no deseados, entre otros. 

No debemos temer a las preguntas o interrogantes que nos puedan realizar, no exaltarnos si vemos que manejan más información. Tenemos que prepararnos y estar en capacidad de brindarles las respuestas que necesiten para su formación personal.[1] 


Estadísticas sobre los derechos sexuales y reproductivos en la sociedad panameña 

En el mes de octubre del año 2008, la compañía encuestadora Dichter & Neira[2], realizó, en el marco de las encuestas de campañas políticas, un estudio sobre la opinión de los panameños en el contexto de la presentación y discusión en la Asamblea de Diputados el Proyecto de Ley No. 442 sobre Salud Sexual y Reproductiva, en una base de muestra de 1,200 personas (hombres y mujeres mayores de 18 años, residentes en la República de Panamá) .  

El rol del Estado es claro: proteger, informar, prevenir, desmitificar, darle herramientas a cada persona para que aprenda a ejercer su sexualidad, de acuerdo a su edad, y de manera responsable.  Ayudar a que la gente se haga más “dueña” de su vida.  

En ese sentido, el contenido del anteproyecto apunta directamente hacia la identificación y solución de algunas situaciones sociales asociadas al mal manejo de la sexualidad.  Busca estimular el desarrollo de programas que ataquen o prevengan los problemas que la ignorancia y la desinformación sobre la sexualidad y sobre la reproducción generan.

Los resultados de esta encuesta nos arrojan datos sumamente importantes, que a la fecha significan un gran instrumento para la posible presentación y discusión de próximos proyectos legislativos que procuren la protección de la salud sexual y reproductiva.

El territorio de la sexualidad es y ha sido un espacio predilecto para la explotación del ser humano contra el ser humano.  Así como para el silencio, el abuso y el sufrimiento.  Por eso, las escuelas y las familias tienen mucho que aportar y lograr un giro a la forma como nos relacionamos con nuestra sexualidad.


Gráfica 1 "Facilidad para hablar de sexualidad"


Cuando los padres no tocan el tema de sexualidad directamente con sus hijos, con el silencio se les está informando que es un asunto extremadamente serio y complicado del que no se puede hablar. Pero, por el contrario precisamente por ser tan trascendental en la persona debe tratarse con claridad, madurez y honestidad.  El conocimiento de las funciones sexuales ayuda a los hijos a ser responsables, a respetar su cuerpo y a tener una adecuada relación con el otro sexo. 

Sin embargo, a pesar de que el 30% de los encuestados (Gráfica 1) se les hace prácticamente muy fácil hablar sobre sexualidad con sus hijos, hijas, sobrinos o sobrinas, la realidad es que mucha de la información que ofrecen los padres sobre homosexualidad es producto de aprendizajes que estos últimos han adquirido por sus procreadores, es decir, que son enseñanzas repetidas por generaciones, que en la mayoría de las veces no son de carácter científico, sino más bien de corte tradicional e incluso llegan a ser extremadamente conservadores. 

 Gráfica 2 "Forma en que aprendemos sobre sexualidad"




Aunque nuevamente el 50% de los encuestados refiere que aprendieron la sexualidad con sus padres en su casa, tenemos que recordar que cuando las familias no son sólidas, muchachos y muchachas aprenden la sexualidad en la calle. La sexualidad y el ejercicio responsable del placer son derechos de la persona humana, pero es posible enmarcarlo dentro del contexto del desarrollo personal y del fortalecimiento de las relaciones interpersonales sanas y profundas.

Gráfica 3 "Mejor manera de enseñar sobre sexualidad" 




La educación de la sexualidad no se trata de un tema de “dónde se enseña”, no “quién lo enseña” sino de “qué”, “para qué” y “cómo” se enseña.  Tanto el hogar como la escuela juegan un rol en la educación para una mejor salud sexual y reproductiva de la población.  Aún cuando más de la mitad (56%) de la muestra de los encuestados considera lo contrario, la educación de la sexualidad no puede quedar únicamente en manos de la familia.  Simplemente porque la sexualidad mal llevada es un problema de salud pública, y el Estado no puede darle la espalda.

Para lograr esto hay que educar a los jóvenes a observar críticamente los mensajes asociados a la sexualidad que se transmiten en todos los medios de comunicación. Por eso la educación de la sexualidad dentro del contexto de la educación para las relaciones sanas es tan urgente, porque la “mala información” es tan poderosa, permanente e irracional, que le hace mal a la sociedad.  Resulta ilógico pensar que, de aprobarse esta ley, iría a promover la falta de responsabilidad sobre la vida sexual entre jóvenes o adultos. 


Gráfica 4 "Riesgo de los valores familiares ante una posible legislación"


Los resultados de esta encuesta, en especial los de la Gráfica 4, desmienten por completo las aseveraciones de grupos y asociaciones que planteaban que de aprobarse este proyecto de ley se estaría atentando contra los valores de la familia y contra los principios y doctrinas de la iglesia.  Pero, cómo se van a afectar los valores de la familia, si estos resultados demuestran lo contrario, cuando casi un 50% de los encuestados aseguran que iniciativas como esta propuesta de ley no ponen en riesgo los valores morales, sino que los fortalecen, precisamente por poder tener un mayor alcance hacia los instrumentos y medios que debe otorgar el Estado a los padres para procurar una educación integral en salud sexual y reproductiva, basada en datos estadísticos, estudios científicos y en la realidad que se vive día a día en nuestra sociedad.

Fortalecer los valores familiares no solo se logra con una óptima relación entre padres e hijos en lo que respecta al tipo de educación que estos últimos deban recibir, sino también qué información es la que se les transmite.
 


Desconozco si actualmente hay una encuesta que presente la realidad sobre los derechos sexuales y reproductivos en nuestro país. Luego que la Asamblea de Diputados envió al archivo el Proyecto de Ley 442 en el año 2008 muchos pensaron que el tema quedaría rezagado, y más aún con la eliminación de las asignaturas correspondientes a Educacuón Sexual en las escuelas y colegios panameños.  Sin embargo, el mismo Proyecto de ley 085 del 2014 nos ilustra con cifras verdaderamente alarmantes, que han sido objeto de análisis y presentanción en todos los medios de comunicación. 
 
Los dejo con estas preguntas.. ¿Han influido los avances tecnológicos en la educación de los niños y adolescentes? ¿Usan los padres actualmente las herramientas científicas para educar a sus hijos en materia de sexualidad? ¿Está cumpliendo el Estado su papel de velar por la salud de la población? ¿Está  la iglesia cerrándose ante la realidad actual de las sociedades? Sea cual sea su respuesta, lo cierto es que el mundo está cambiando y necesitamos de seres humanos más conscientes sobre su vida y su futuro, y sobre la vida de los demás.

Para ver el texto del Anteproyecto de Ley 085 del 2014 haga click aquí
Para ver el texto del Proyecto de Ley 442 de 2008 haga click aquí





[1] Araujo, J., Consultora de Derechos Humanos. Opinión en: http://www.siala442.com/panama/articulos-de-opinion/62
 articulos-de-opinion/176-adecuada-informacion-para-la-juventud.html
[2]Cuadernillo de la Encuesta realizada en el mes de octubre de 2008. En: http://190.34.142.162/opinion/DN_200810.pdf