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Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

martes, 11 de enero de 2011

Agua... ¿Y la culpa de quién es?

Qué tristeza me da saber que vivimos en una sociedad que aún no entiende lo que significa cuidar del planeta en el que vivimos, simplemente porque no tenemos otro lugar dónde vivir (por el momento). Qué tristeza me da saber que allá afuera existe tanta ignorancia ante el clamado de una tierra que todos los días llora por el maltrato desmedido que la humanidad irónicamente le entrega a sus entrañas. Qué tristeza me da saber que ni siquiera el Estado prevalece en la creación de políticas para la conservación y preservación de nuestros ecosistemas, que las leyes no se aplican como debería ser y que tampoco se castiga a los culpables de tanta contaminación. Qué tristeza me da saber que todo esto nos lo habían anunciado hace muchos años atrás, y que por más de 20 años de una democracia casi inexistente, los gobiernos no han sabido ser capaces de guiar a su pueblo hacia un futuro más armónico y respetuoso con nuestra madre Tierra. Qué triste me siento al ver que los esfuerzos de tantas organizaciones, asociaciones y fundaciones ambientalistas pareciera que han sido en vano, cuando sus reclamaciones (y nuestras también) no son escuchadas, y solo nos responden con máquinas, concreto y acero...

"Cada hombre tiene la tierra que se merece" Y si cada hombre no cuida de su propia tierra, el azote de fenómenos inexplicables se convertirán en la paga que habrá de recibir por cada palmo de su descontrolada contaminación. Cada pueblo tiene la ciudad que se merece, cada espacio logrado se convierte en miles de metros cuadrados de millones de dólares que no se revierten en procurar que nuestros días sean más azules y llenos de sol. Ahora se preguntan de quién es la culpa. Ahora la misma sociedad quiere buscar culpables de algo que ella misma ha sido responsable. No es un hombre, no es un gobierno, no es una ley, no es un contratista o dos. Ahora gritan por tener el vital líquido como todos los días hasta hace más de un mes, pero nunca pensaron que se agota, que se acaba, que todo puede llegar a desaparecer. Si no cuidas tu cuerpo te enfermas, si no cuidas de tu salud tienes que tomar medicinas para recuperarte, es lo mismo que sucede con nuestros recursos naturales.

De nosotros dependen que las respuestas a tantas preguntas puedan llegar a ser positivas y beneficiosas para todos y para un futuro mejor. Si seguimos buscando culpables sin tener la valentía suficiente de admitir nuestra responsabilidad, las respuestas no nos las dará el gobierno ni ninguna autoridad, serán respuestas que nunca antes hemos visto en la historia, y no precisamente serán las más hermosas. Aquí cierran calles, protestan y hasta piden destituciones sin saber lo que realmente está sucediendo. ¿Cuándo será que los panameños entenderán? ¿No se dan cuenta que mientras aquí aún hay agua, existen países completos que se hunden en sequías perpetuas? ¿Qué piensas hacer tu para evitar más catástrofes? ¿Seguirán culpando a una persona del cambio climático y sus consecuencias? Está en todos nosotros procurar reflexionar sobre todo lo que estamos viviendo en los últimos días. La Madre Tierra nos está hablando, y parece que no la queremos escuchar...