Las conductas discriminatorias (1)

La discriminación es una construcción social que vulnera la dignidad, los derechos y las libertades individuales del individuo, y se ha desarrollado de una forma tan exagerada que, en repetidas ocasiones las personas la aceptan e incluso fomentan, sin tomar en cuenta las consecuencias de su comportamiento.

Discriminar implica separar, distinguir, diferenciar, excluir. La noción de discriminación siempre está relacionada con la idea de tratamiento, e implica acción o abstención de acción; también implica hacer o no hacer algo con respecto a alguien. Precisamente, la discriminación existe, porque los individuos son tratados de manera diferente; por lo tanto, diferenciar o discriminar en sentido negativo deriva en un trato desventajoso.

Aquellos que discriminan generalmente se encuentran en una condición o posición económica distinta de quien la sufre, pues los discriminados frecuentemente no están en condiciones para enfrentar esta conducta y defender sus derechos, ya que los desconocen o ignoran los medios para hacerlo valer, además de carecer de los recursos necesarios para acudir ante la justicia.

El “Diccionario de la Sexualidad” de Claudio Von Perfall (2000), desarrolla el significado de la palabra discriminación como:

“Trato desfavorable dispensado a una persona o a una colectividad. Normalmente, es el producto de prejuicios, de distinciones injustas y arbitrarias (…)”



Características de la discriminación:

  • Es una actitud que surge de las relaciones entre los diferentes grupos sociales, la cual se caracteriza a partir de la opinión que un grupo tiene sobre otro.
  • Está basada en la pertenencia grupal y no en las cualidades o en los defectos específicos del individuo.
  • Se pretende justificar a partir de las características o de la condición de la persona discriminada, como son: raza, origen étnico, género, orientación sexual, edad y condición social, física, mental o económica.
  • Es una conducta socialmente presente, se aprende rápido y tiende a volverse una práctica cotidiana.
  • Se presenta en todos los ámbitos de la sociedad: económico, político, social y cultural.
  • Es multidimensional, porque se manifiesta en distintos individuos, grupos y comunidades.
  • Es progresiva, debido a que una persona puede ser discriminada por distintas causas; los efectos de la discriminación se acumulan e incrementan, produciendo un daño más grave y dando lugar a nuevos problemas y a una mayor discriminación.
  • Evoluciona, porque adopta nuevas formas y modalidades. En la sociedad constantemente aparecen nuevas situaciones que son utilizadas como pretexto para la manifestación de conductas discriminatorias.
  • Obedece a distintas causas, pero el resultado siempre es el mismo: la negación del principio de igualdad.
  • Existen diferentes tipos de discriminación que van desde las manifestaciones orales, los comentarios despectivos y el insulto, hasta la privación de derechos, las amenazas y las agresiones físicas.
  • En estos casos, los actos y conductas ocasionan un daño moral, físico, psicológico o material a la persona discriminada, así como un daño a la sociedad, al fomentar una división que la enfrente y la fragmenta.

Además de poseer estas y otras características que con el tiempo van evolucionando, existen factores sociales que contribuyen al desarrollo desmedido de las conductas discriminatorias en todos los sentidos. Estos factores los estudiaremos en la próxima publicación.

Saludos.

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