visitantes

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Avances científicos facilitan la vida de los pacientes diabéticos

Celebrando el 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, los dejo con este interesante artículo sobre los avances científicos que se han generado ultimamente para controlar y prevenir una enfermedad que ya se cataloga como epidemia mundial. Así que a cuidarse mucho y a prevenir antes de lamentar. ___________________________________________________________________

Especialistas que acudieron al IX Curso Internacional de Actualización en Diabetes Mellitus realizado en Caracas, coinciden en que esta enfermedad se ha convertido en una epidemia mundial que no sólo está afectando a los países desarrollados sino también a los que están en vías de desarrollo y calculan que, en menos de 20 años, habrá más de 300 millones de diabéticos en el mundo.

Por ser asintomática, muchos la padecen sin saberlo y buscan tratamiento cuando muy poco puede hacerse para controlarla, afirma Ariel Zisman, médico venezolano radicado en Miami, egresado de la UCV, acreedor de múltiples reconocimientos internacionales y director médico del Endocrine Center Aventura desde el año 2007.
Explica Zisman que hay poca disposición a hacer actividad física de forma regular, lo que no permite a la persona tener un peso adecuado. La obesidad es uno de los principales factores que ha incrementado en forma dramática la diabetes. 'Es un juego entre la predisposición hereditaria genética y cómo se manifiesta esa predisposición en el ambiente en que nos desarrollamos. Si hay predisposición a ser diabético, pero se hace ejercicio y se mantiene en línea con dieta saludable y vida sana, el riesgo de padecer diabetes es mucho menor al de una persona que no tiene predisposición pero está expuesto a un ambiente mucho más nocivo'.

Pese a que la diabetes mellitus tipo 2 ­que padece el 90% de los diabéticos­ se caracteriza por la hipoglucemia, Zisman asegura que no tiene nada que ver el comer mucha azúcar directamente con el desarrollo de las diabetes. 'La verdadera asociación es que el aumento en la ingesta de calorías, especialmente de mala calidad ­comida 'chatarra'­ genera obesidad y ésta, a su vez, produce los cambios que pueden ocasionar diabetes o manifestar una predisposición hereditaria a la enfermedad; y precisamente los dulces son un ejemplo de la errada escogencia en la ingesta calórica'.

Lo más novedoso. Zisman dice que en recientes estudios realizados para determinar la estrategia de tratamiento que debe seguir el paciente, la evidencia global expresa que la metformina es el medicamento inyectable indicado, en conjunción con dieta, ejercicio y vida sana, prescripción recomendable desde el momento del diagnóstico, salvo que el paciente sea alérgico a la sustancia.

La Asociación Europea y la Asociación Americana de Diabetes, por consenso, recomiendan que, en caso de no ser suficiente la dosis aplicable de metformina, a los 3 o 4 meses debe reevaluarse al paciente para introducir una inyección diaria de insulina basal o medicamentos orales como sulfonilureas, que estimulan la secreción de insulina. Y si ese tratamiento combinado tampoco permite alcanzar la meta terapéutica, se considerarían fármacos como las glitazonas o agonistas de la GLP-1 (exenatide), especialmente en pacientes en los que se precise mayor disminución de peso.

Entre los últimos avances para mantener la glicemia en niveles normales, controlar la obesidad y tener efecto sobre la diabetes tipo 2, Zisman cita el desarrollo de los inhibidores de la DPP-IV, plumillas de inyección, sensores de glucosa y el páncreas artificial, el cual estaría disponible en el mercado en un lapso no mayor de 10 años. Las bombas de insulina, que son controlables por el paciente, se pueden adquirir en Estados Unidos, con un costo aproximado de 6.000 dólares, sin incluir los insumos mensuales.

Cierto y falso. Entre los mitos más comunes que existen en torno a la diabetes, se encuentran los vinculados a la ingesta de azúcares. Ariel Zisman menciona que el consumo de azúcar no es la causa directa de la enfermedad, puesto que el exceso de glucosa en la sangre suele responder a factores genéticos y ambientales como el sedentarismo y la mala alimentación. Incluso, los diabéticos en ocasiones requieren comer dulces para evitar que los niveles de glucosa disminuyan demasiado.

Otra falsa creencia es la referida a la imposibilidad de hacer ejercicios. Los expertos aclaran que es necesario desarrollar una rutina no muy rigurosa, de manera de no generar hipoglucemia. Igualmente destacan que la enfermedad no se desarrolla como consecuencia de emociones fuertes, como se pensaba en el pasado.
(Artículo tomado de www.guía.com.ve)

0 comentarios: