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Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

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Foto: Erasmo Prado R.

domingo, 4 de enero de 2009

De otro Diccionario: "Olvidar"

Hace un tiempo escribí en este blog sobre el significado de “enamoramiento” que daba el Diccionario de la Sexualidad. Hablé también sobre la “soledad”, cuyo significado, dije, no había encontrado en las páginas de las enseñanzas de mis progenitores. Es difícil escribir sobre estas cosas, es como tocar el punto más débil en que se puede romper una cuerda y arriesgarse a caer en un abismo o mantenerse aferrado a lo que se cree.

Me he dado cuenta que nos hemos olvidado de algo ¿qué sucede con lo que no se puede sacar de adentro? Cada quien tiene su “fórmula”, su manera de auto-protegerse a lo que eso que se lleva dentro pueda o no hacerle algún daño que quizás, con el pasar del tiempo sea irreparable, y pueda afectar también a otras personas. Respeto las maneras que tiene cada persona para olvidar un recuerdo, mitigar algún dolor o curar alguna herida.

-Pienso en otras cosas, hago algo y me mantengo ocupado para que el tema no regrese a mi mente… conversando o viendo una película- Es la forma en que algunos luchan contra eso que se lleva dentro, es su fórmula. Que una persona pase por la experiencia de haberse enamorado tan intensamente, que luego se le hace muy difícil olvidarse de ese tiempo o de esos sentimientos, o en el más crudo de los casos, ignorar a aquella persona, es lo que lleva a que muchos se “congelen” en el tiempo y no vean lo que está frente a ellos.

Quizás frente a ellos está la respuesta a muchas de sus preguntas, solo que por mantenerse aferrados a ese recuerdo (bueno o malo) les impide dar los pasos, y lo inundan del miedo que poco a poco se lo lleva por los caminos de las incertidumbres. Eso… el no poder volver a enamorarse es la consecuencia de todo ese pensar, de ese vivir en el pasado, de levantarse y hacer nuevos intentos para luego darse cuenta que aún hay pedazos del ayer sueltos por allí. ¿Habría que regresar para a unir esos pedazos y después volver para decir que ya estamos mejor? No hay máquinas del tiempo disponibles para este tipo de acciones (le contestaría al que me hiciera esa pregunta), y los que lo han intentado hacer saben que el camino es muy pedregoso.

No soy un maestro en las artes de la mente, ni mucho menos un adivinador con un bolita mágica que ve todo lo que está pasando y lo que va a suceder. Pero todos sabemos muy bien que no existe una terapia concisa y eficaz para superar todo este proceso de enamorarse, de olvidarse de aquel amor que no es correspondido, de “pasar la página” y seguir escribiendo otras historias, su propia historia. No hay leyes para esto, no hay norma que nos diga cómo tenemos que actuar ni qué tenemos que hacer, la mayoría de las veces el hombre sigue sus instintos, sigue a sus sentimientos y en lo que espera y confía.

Hay muchos factores que influyen en el poder o no poder olvidar aquel amor, aquella persona a la cual el hombre dio más de lo que podía recibir de la otra parte. Las razones de todo eso cada quien lo sabe, y cada quien las maneja y controla de la manera en que más cómodo se sienta (fórmulas). Lo que ese hombre o esa mujer deberían tener muy presentes es que en la vida se nos presentan grandiosas oportunidades, de conocer a gente extraordinaria, gente con buenos sentimientos, capaces de dar algo mucho más que un simple cariño, y que convertirse en más que su pareja.

Sé que pensarán que estoy siendo muy crudo o muy objetivo al decir todas estas cosas, pero como cierta vez lo dije, es necesario hablarlas, y analizar todos estos extraños cambios y procesos por los que pasa y vive el ser humano, por eso es que independientemente de todo, el hombre seguirá siendo el animal más complejo, constituyéndose así el “amor” en uno de los temas más discutidos de todos los tiempos.

¿Hasta dónde es capaz de llegar el hombre por el amor de una persona? ¿Qué es lo que nos hace reaccionar durante el camino? ¿Es un error entregarse por completo a lo que se siente? ¿Es la distancia o el olvido la respuesta a todo el asunto del amor? ¿Tienen ustedes más preguntas que hacerse sobre el amor? ¿O es que pasaremos e ignoraremos algo tan sublime como esto?

Creo que coinciden conmigo en que todos estos temas son muy complicados, y que encontrar o construir respuestas a estas y otras preguntas resulta mucho más complicado aún, pero es necesario cuestionarnos a nosotros mismos, y las respuestas ponerlas en práctica siempre y cuando sean para nuestro bien y el de los demás. Quizás lo más importante no es olvidar, sino recordar lo suficiente como para poder seguir adelante y dar nuevos pasos en nuestras vidas... Creo que debo cambiar el título de esta entrada, lo dejo a consideración de ustedes...

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