visitantes

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

martes, 5 de junio de 2012

Confesarte a ti

Era las 8:00 p.m. del día antes de la entrega, los nervios me carcomían, y a la vez una sensación de alegría me inundaba. Lo que hice en ese momento no pude incluirlo en mi propuesta, quedó afuera de los más de diez años de poesía. No pude hacer más que "Confesarte a ti" esto...


No digas una sola palabra,
nada, déjame en el silencio,
en el fin de todos los cielos
con la caricia ya robada,
tus ojos, la música, tu voz,
que para mí no somos dos,
somos la suma quizás olvidada.

Te volviste hacia mí,
con misterios y pociones,
con las dudas de mil colores
imaginaste lo que era vivir;
ven, que yo te enseñaré,
a caminar sin perder el ayer
a sentir lo que nunca sentí.

Es tanto el temor de tocar
las letras que te confiesan,
el aroma celestial que te impregna,
pero prefiero unos pasos dar
y ahogarme en tu regazo
que me salves de lo abandonado
y así, poder volverte a besar.

Si quieres ignora mis movimientos
el sonar de mis cuerdas,
los tambores que hoy te anhelan,
los pasos y todos mis senderos,
siente lo que brota de mi piel
eso que quizás aún no ves,
mírame y tendrás esos momentos.

Ya me habla tu silencio
el que antes callaba
déjalo soñar, imaginar,
dile lo que yo pienso,
si quieres permítele que ignore,
pero no dejes que llore
esto que hoy sale de mis adentros.

0 comentarios: