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Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)

Ciudad de Panamá (Vista desde el Casco Antiguo)
Foto: Erasmo Prado R.

viernes, 17 de abril de 2009

Mientras se anunciaba marzo

Sé que el título de esta entrada no está acorde con la fecha actual, es porque lo que leerán a continuación lo escribí durante varios días del mes de marzo...

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Poema de Marzo

Si tan solo el silencio me pudiera escuchar,
cesaría esta melodía que me quiere enloquecer,
dejaría mi reflejo en el espejo del amanecer
para convertirme en aquella promesa inmortal
no cansaría más estas fuerzas, ni este poder
que me lleva a lo lejano del extraño querer
o a la presencia soñada y a un profundo pensar.

No maldeciré tus faltas, tus errores, ni fallas,
ni las caricias que olvidaste en la última noche,
no mentiré para sentir algunos de aquellos dolores
que se asoman tras los dejado en la ventana,
mucho menos borraré tus besos de mi mente,
ni dejaré de escribir esta historia, y ni pensaré
que aunque esté en pedazos es a ti a quien clama.

No sé dónde han quedado las últimas letras,
las viejas líneas y los últimos intentos de canción,
los días donde escribíamos locuras, sensación,
pasiones abiertas a nuestros cuerpos, entregas,
noches enteras de saciedad, de pura creación,
de gotas de calor tenue, ardiente, sin desviación
con rumbo directo al punto cero… qué más da.

Parece que el viento ya no me quiere hablar,
nuestra primera estrella no me lo vuelve a decir,
y ya el dueño del tiempo se acerca para exigir
lo que en todos tus intentos has querido olvidar,
por que lo sentiste una vez y pretendiste perseguir
deteniendo con una mano ese deseado sentir
y con la otra reclamando un pasado, un extrañar.

Un necio soy de todos mis sueños felices de niño,
ahora un hombre llora por la imagen de uno de ellos,
y ante esa realidad hasta me he sentido indefenso
por creerme más fuerte, por tratar de ser un bandido
que buscaba tu corazón, ese que está muy a lo lejos,
que lucha por sus latidos y por fin alcanzar su aliento,
por tratar de llegar a ti es que ahora estoy conmigo.

Creo que en el camino hasta perdí mi alma,
perdí unas cuantas luces, algo de paz, mi abrigo,
un puñado de lágrimas y bebí un poco de vino
para no volverme a montar esa trillada máscara,
pude dejar la tintura de mis pinceles, mis grandes líos,
las personas, las cosas, el tiempo y los desvaríos,
perdí todo eso, menos tu presencia ya encarnada.

Mientras afuera se anunciaba marzo, en mi mente
aún estaba el recuerdo de aquel eterno mayo,
se revolvían sin prisa los pasadizos de este verano,
y los recuerdos de un corazón que hoy se estremece,
aunque quieras esconder sus palabras… es en vano,
no intentes olvidar que fue solo entre mis brazos
que lo prometiste: ser fiel con lo que hoy vives.

No quiero escuchar cuando pasa el tiempo
porque no me arrepiento de nada; mis memorias,
mis noches, mi soledad, y cada una de mis historias
nada, nada se ha borrado de lo que llevo dentro
ni los venenos de afuera que todo lo abandonan
ni los pesares foráneos de corazones que ignoran
y creen que lo nuestro es tan solo un tonto intento.

No cerraré este libro con cubiertas de lejanías
de oscuras nubes que una vez me envolvieron
con temor de lo ajeno, lo que muchos sintieron
cuando se secan los mares de su compañía
dicen que es como no vivir, que enloquecieron
por no saber, por no ver lo que entonces quisieron,
no lo permitas, no me dejes viajar en esa travesía.

Quédate en mi mente, en mis glorias y penas,
en los suspiros que desde hoy me da la vida,
cristaliza tu imagen en mis lágrimas, en mi dicha,
prevalece más allá de los rayos de esta tierra,
ámame en cada una de nuestras alegrías,
protégeme del mal, dime que en mi vivirías
y que junto a mi venceremos en todas las guerras.

¿Conformarme con medidas de tu cuerpo? no lo creo
saciarme con unas cuantas gotas de tu ser,
o desaparecer por completo tu misterioso querer,
nada de eso es lo que de ti hoy presiento,
no podré ver cómo es el mal ni tampoco el bien
antes de eso, en tus silencios me quiero perder,
besar todos tus rincones, y allí quedarme quieto.

Vamos!... ignora lo que hoy te he confesado,
reto a tu corazón a que cruces con saña el mío,
a que dudes de estas palabras, de lo que digo,
olvida las veces que a ti me he entregado,
sé que no podrás dejarme así en el olvido
recordando todo aquello que no hemos vivido,
si todo lo que te pido es que me hayas amado,

Este es el lugar en que no encontramos retorno,
implora a tu pasado que rompa las cadenas,
completa tus pasos con la verdad de estas letras,
pregúntale a las sombras y clávate en mis ojos,
y contéstale a los suspiros que hoy nos aquejan
con una caricia tuya calma lo que me inquieta,
y con tus trazos dibuja lo mucho que te adoro.

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Gracias por permitirme compartir estas letras con ustedes... Saludos,

Erasmo.